El primer teléfono plegable de Apple venía anunciándose desde hace mucho, todas las filtraciones avisaban que desde Cupertino se estaba preparando una gran novedad para este año, y finalmente llegó. No se llamó Ultra como se pensaba, y se denominó Duo.
Todo tenía buena pinta, menos su precio.
Yo he podido probarlo y, la verdad, no es para mí. Estoy seguro de que habrá casos de uso específicos para los que es un dispositivo espectacular, pero no para mi forma de vida.

Puedo pensar en personas que viajen mucho, ellos podrían dejar ordenador o tablet en casa, desplazarse con el iPhone Duo y trabajar en cualquier lugar con los beneficios de una pantalla más grande.
También disfrutar de contenido multimedia a toda pantalla mientras estás en un vuelo largo sin tener que llevar contigo más aparatos.
Creadores de contenido que pueden utilizar la pantalla externa para ver lo que graban con las cámaras traseras.
Jugar a videojuegos a toda pantalla, teclear más cómodamente, más formas de apoyar el móvil.
Sí, hay casos de uso interesantes, pero son tan especiales que no veo razonable gastar 2.339€ por una comodidad tan poco diferencial.
Porque, un usuario normal, ¿qué obtiene con el iPhone Duo? Pues por la parte positiva una gran pantalla que sería casi un iPad Mini, no está mal. Tendríamos un gran lienzo para disfrutar de todo tipo de contenido en un tamaño mucho mayor. Multitarea, multimedia, con la comodidad de tenerlo siempre a mano, sin esperar a llegar a casa para utilizar un iPad, una tablet u ordenador.

Entonces sí, la pantalla interior es una chulada y abre muchas nuevas oportunidades, pero a mi parecer, el coste es demasiado para el uso en mundo real.
Porque no vas a abrir la pantalla todo el rato, no la vas a abrir para consultar WhatsApp en el bus, no la vas a abrir para contestar una llamada, ni tampoco la vas a abrir para mirar la hora, poner una alarma o pagar con tarjeta.
Al final, la mayoría del tiempo usarás el iPhone Duo cerrado. Y la pantalla externa no es la pantalla interna.
Tiene una gran calidad pero es mucho más pequeña que un iPhone. El nuevo menú lateral ocupa buena parte del espacio. Al final parece una pantalla de un iPhone 5.

Y todo esto con una forma que resulta incómoda en la mano, con un grosor y peso que no ayudan nada.
Por supuesto es una pieza de tecnología que cualquiera estaría encantado de tener, pero no como dispositivo principal.
No sé si en un futuro conseguiremos una mejor versión de esta nueva gama de Apple, pero este iPhone Duo no es para mí, y seguramente tampoco para ti.