Hace unos meses compré el Xteink X4 y enseguida entendí por qué este pequeño lector había conseguido crear una comunidad a su alrededor. Su principal atractivo también terminó siendo el motivo por el que más me gustaba: el tamaño. Es suficientemente pequeño como para llevarlo en un bolsillo y tener un lector de tinta electrónica disponible prácticamente en cualquier momento. No necesitaba que Xteink cambiase esa fórmula para una nueva versión, porque el tamaño, el peso y la portabilidad del X4 ya me parecían perfectos.
Sí había dos cosas que echaba mucho de menos. La primera, y con diferencia la más importante, era la iluminación de la pantalla. El X4 funciona estupendamente cuando hay suficiente luz, pero en mi uso diario llegaba un momento en el que las condiciones dejaban de acompañar. Me ocurría al caer la tarde en exteriores, en determinados interiores y, evidentemente, cuando quería leer por la noche. Podía seguir llevando el X4 a todas partes, pero no siempre podía utilizarlo cómodamente.
La segunda era la pantalla táctil. Los botones físicos cumplen su función, pero nunca me parecieron la forma más cómoda de pasar página. Además, tienen un clic bastante perceptible que durante el día tiene poca importancia, pero que por la noche, leyendo en la cama, acabó molestándome más de lo que habría imaginado.
Por eso tenía bastante claro qué esperaba de un sucesor: quería el mismo X4, pero con luz y pantalla táctil.

Una primera remesa de 500 unidades
Cuando Xteink presentó finalmente el X4 Pro, las dos grandes novedades eran precisamente las que estaba esperando. Lo compré apenas unos minutos después de su lanzamiento y conseguí entrar en la primera remesa, limitada a 500 unidades.
Al recibirlo esperaba fijarme inmediatamente en la iluminación y el táctil, pero lo primero que me llamó la atención fue otra cosa. Xteink había renovado considerablemente el sistema operativo y la diferencia respecto al X4 era mayor de lo que esperaba. La interfaz está claramente diseñada teniendo en cuenta la nueva pantalla táctil y visualmente también ha mejorado mucho. La nueva pantalla de inicio, en particular, me parece bastante más bonita que la del modelo anterior.
Había leído tantas recomendaciones sobre CrossPoint que pensaba que terminaría instalándolo inmediatamente, pero no fue así. El sistema original del X4 Pro es rápido y perfectamente funcional. No tuve la sensación de estar utilizando un software provisional que necesitase reemplazar para poder disfrutar del dispositivo y, de hecho, estuve varios días utilizándolo tal como venía de fábrica.
Lo que terminó llevándome a CrossPoint fue algo bastante más simple: las opciones para ajustar el texto. Los tamaños de fuente disponibles se reducían a pequeño y mediano y ninguno terminaba de ajustarse exactamente a lo que quería. Coincidió además con el lanzamiento de CrossPoint 1.5, así que finalmente decidí flashearlo.
CrossPoint 1.5
CrossPoint lleva tiempo siendo uno de los proyectos más interesantes alrededor de los lectores de Xteink. Es un firmware desarrollado por la comunidad que amplía considerablemente las posibilidades de estos dispositivos, aunque después de probar el software original del X4 Pro durante varios días no creo que instalarlo deba considerarse obligatorio.
La versión 1.5 introdujo bastantes cambios. Uno de los principales fue el rendimiento, especialmente al abrir libros grandes, EPUB con muchas imágenes o libros con estructuras más complejas. La indexación también se realiza progresivamente mientras leemos, reduciendo las esperas al movernos por capítulos o consultar el índice.

A mí, sin embargo, hubo dos novedades que me llamaron especialmente la atención: el modo oscuro y los diccionarios. A eso hay que sumar las mayores posibilidades de personalización de las fuentes, que habían sido precisamente el motivo que me llevó a abandonar el firmware original.
CrossPoint también tiene otro atractivo: sigue evolucionando. KOSync ha recibido mejoras para sincronizar el progreso de lectura y el proyecto está trabajando en funciones como plugins y temas instalables desde la tarjeta SD. Ya se han mostrado ideas relacionadas con BookFusion, WebDAV o Libby. No son razones por las que compraría hoy el X4 Pro, porque algunas todavía están en desarrollo, pero muestran hasta dónde puede llegar un dispositivo que inicialmente parece muy sencillo.
Puedes obtener más información sobre CrossPoint en su web: crosspointreader.com
Cómo añadir un diccionario
De todas las funciones que he probado en CrossPoint, el diccionario ha terminado siendo una de las que más valoro. Es importante aclarar que no es una función exclusiva del X4 Pro: también puede utilizarse con CrossPoint en modelos anteriores como el X3 y el X4.
Los diccionarios no vienen incluidos, pero instalarlos es bastante sencillo. En mi caso descargué el que quería desde reader.dict, donde hay diccionarios preparados en formato StarDict. Después solo hay que seguir las instrucciones de CrossPoint para colocar sus archivos en la tarjeta SD y configurarlo desde el lector.
Una vez instalado, podemos consultar palabras mientras estamos leyendo sin necesitar conexión a Internet. Es una función habitual en lectores de marcas mucho más grandes y quizá por eso no llame demasiado la atención hasta que utilizas un dispositivo que no la incluye de serie. Desde que la tengo disponible en CrossPoint la utilizo bastante y se ha convertido en una de las razones por las que he mantenido este firmware.

Luz y pantalla táctil
Estas eran las dos razones por las que compré el X4 Pro y, después de utilizarlo, son también las dos mejoras que más valoro. La iluminación funciona exactamente como esperaba y ha eliminado uno de los problemas que tenía continuamente con el X4. Ya no tengo que pensar demasiado en las condiciones en las que voy a leer. Cuando empieza a faltar luz puedo seguir utilizando el mismo dispositivo que llevaba durante el día.

La pantalla táctil también ha resultado ser exactamente lo que buscaba. Ahora puedo pasar las páginas directamente desde la pantalla y prácticamente ha desaparecido la necesidad de utilizar constantemente los botones laterales. Siguen estando ahí, así que no se pierde esa posibilidad, pero personalmente prefiero utilizar el táctil. Por la noche agradezco especialmente poder pasar páginas sin escuchar continuamente el clic de los botones.
Son dos cambios bastante previsibles. Sabía qué hacían antes de comprar el dispositivo y no he descubierto nada inesperado al utilizarlos. La diferencia está en cuánto han afectado al uso que hago del lector. Desde que tengo el X4 Pro lo utilizo bastante más de lo que utilizaba el X4, precisamente porque han desaparecido las dos limitaciones con las que me encontraba más a menudo.
Esta misma sensación aparece con frecuencia entre otros usuarios del X4 Pro. Leyendo opiniones de propietarios del X3 y X4 encontré varios casos de personas que inicialmente no consideraban necesaria una pantalla táctil y que, después de probarla, habían reducido mucho el uso de los botones. La iluminación es todavía más unánime: para algunos era la característica que les faltaba para poder utilizar uno de estos pequeños lectores como dispositivo principal.
El formato sigue siendo lo mejor
Con todas las novedades del Pro es fácil dedicar demasiado tiempo a hablar de la iluminación o del táctil y olvidarse de por qué me interesó originalmente el X4. El formato sigue siendo una parte fundamental de la experiencia.
Poder meter el lector en un bolsillo cambia cuándo puedes utilizarlo. No necesito decidir antes de salir de casa que voy a leer y llevar un e-reader relativamente grande conmigo. El Xteink puede acompañarme simplemente porque apenas ocupa espacio. En mi caso esa portabilidad ya funcionaba perfectamente en el X4 y me alegra que el Pro no haya intentado cambiarla para incorporar las nuevas características.

No creo que tenga demasiado sentido decidir si el X4 Pro es mejor o peor que un Kindle únicamente comparando especificaciones. Son productos que pueden utilizarse para lo mismo, pero el pequeño Xteink tiene un atractivo muy particular. Hay lectores mejores para estar una tarde leyendo en casa; hay muchos menos que puedas llevar habitualmente en un bolsillo.
El conector pogo sí es un problema
Hay una decisión del X4 Pro que me gusta bastante menos. Xteink ha sustituido la conexión USB-C del X4 por un conector pogo de cuatro pines que se acopla magnéticamente al dispositivo mediante un pequeño adaptador.
El problema no es tanto utilizar un adaptador propietario como la poca firmeza de la conexión. El imán no tiene fuerza suficiente y es demasiado fácil que el cable se desconecte al mover ligeramente el dispositivo. Si únicamente ocurriese durante la carga sería una molestia, pero el mismo conector se utiliza para transferir archivos y realizar operaciones relacionadas con el firmware.

Es especialmente incómodo al actualizar o flashear el dispositivo. En ese momento quieres poder dejarlo conectado y olvidarte del cable, no estar pendiente de que un pequeño movimiento pueda separar los contactos. Algo parecido ocurre al transferir libros por cable.
CrossPoint permite transferir archivos de forma inalámbrica, así que afortunadamente podemos evitar el cable para bastantes tareas, pero habría preferido conservar una conexión USB-C convencional.
La funda que no esperaba
La primera remesa tuvo además una pequeña promoción: Xteink regalaba una funda magnética de color aleatorio con el X4 Pro. Sabía que no podía elegir el color, pero pensaba que las opciones disponibles eran negro y verde. Como cualquiera de las dos me servía, no compré otra junto con el dispositivo.
Me tocó rosa.

No había contado con esa tercera posibilidad y finalmente terminé encargando también la funda verde que habría elegido inicialmente. Poco se le puede reprochar a Xteink en este caso porque la funda era gratuita y el color se anunciaba claramente como aleatorio, pero mi primera compra de un X4 Pro terminó incluyendo también una pequeña lotería que no salió exactamente como esperaba.
¿Merece la pena si ya tienes un X4?
Esta era la pregunta que realmente me interesaba cuando se anunció el nuevo modelo. Después de haber utilizado ambos, creo que depende casi completamente de cuánto eches de menos las dos grandes novedades del Pro.
El X4 continúa siendo un lector estupendo si sueles utilizarlo con suficiente luz y te gusta pasar página mediante botones. El Pro no hace que de repente el modelo anterior sea malo ni cambia radicalmente el concepto. De hecho, buena parte de lo que me gusta del X4 Pro ya estaba presente en el X4.
Mi situación era diferente. La ausencia de iluminación condicionaba cuándo podía utilizarlo y quería una pantalla táctil incluso antes de que se anunciase el nuevo modelo. Eran las dos cosas que habría cambiado del X4 y son precisamente las que Xteink añadió al Pro. Después de utilizarlo durante estos primeros días, la consecuencia más clara es muy sencilla: estoy leyendo más con él.
El X4 Pro tiene cosas que mejorar, empezando claramente por ese conector pogo, y CrossPoint todavía permite sacar bastante más partido al hardware del que ofrece el software original. Pero esta vez no necesitaba que Xteink reinventase su pequeño lector. Solo necesitaba que corrigiese las limitaciones que hacían que algunas veces terminase dejándolo a un lado.
Eso es exactamente lo que ha hecho el X4 Pro.
